Preserve se encendía cada día a la misma hora, comprobaba sus niveles de
energía, examinaba las instalaciones y leía su registro para posteriormente volver a
su trabajo en el laboratorio, donde se dedicaba a experimentar y crear cadenas de
ADN para obtener la que diera origen al ser humano, pero nunca conseguía la
combinación correcta. Al principio fueron cientos de errores, luego miles y después
millones de errores registrados, pero esto no desanimaba a Preserve, quien seguía
intentándolo. Al finalizar su jornada, apuntaba en su registro lo acontecido y
posteriormente apagaba todas las instalaciones y a sí misma para activarse al día
siguiente.
Pasaron días, luego semanas, meses y pronto empezaron a pasar años, pero
Preserve aún seguía en su intento de crear un humano; no cuestionaba esto, solo
seguía intentándolo una y otra vez, tal como sus creadores quisieron. Preserve
nació del deseo de existir para siempre de los humanos y del miedo a la muerte de
estos; ella salvaría a la humanidad de la extinción y, a pesar de ser una posibilidad
remota, al final sucedió y ella despertó con la extinción de sus propios creadores.
El paso del tiempo iba degradando a Preserve pero esto no le preocupaba en lo
absoluto ya que podía reponer en los almacenes las partes dañadas , no obstante
un día miro los niveles de energía y comprobó que solo le quedaba un año de
energía, entonces tomó varias medidas al respecto al principio dejó de trabajar
todas las horas completas y se apagaba una hora más temprano pero pasaban los
meses y tenía que recortar una hora más para optimizar el gasto energético,
prescindió de la iluminación en todas las instalaciones y sólo iluminaba las más
necesarias, a pesar de todas estas medidas la energía se iba gastando y no tardaría
mucho hasta que ella se apagara para siempre fracasando en su tarea, pero un dia
el destino pareció sonreírle y pudo crear a aquel humano.
Preserve pudo desconectar el laboratorio después de haber tenido éxito y tenía
años de energía que podía usar almacenados; luego su existencia la podía
prolongar unas décadas más. Vio crecer a aquel humano y le fue enseñando
primero el habla, luego la lectura y la escritura y después otras ciencias necesarias
y, finalmente, cuando hubo crecido aquel humano, le habló del exterior y le enseñó a
cómo sobrevivir. Los años pasaron y Preserve sabía que su objetivo estaba a punto
de cumplirse, pero aquel humano no quería abandonar a Preserve, no quería salir al
exterior, tenía miedo y quería permanecer aún en las instalaciones con su
compañía.
Preserve cada vez veía más cerca su final, pero aun así estaba preparando a aquel
humano para salir al exterior. Cuando el día llegó, Preserve redirigió su energía y
abrió la puerta hacia el exterior, ante la mirada atónita del humano que veía cómo
Preserve se levantó una última vez y dijo:
Aún quedan humanos vivos más allá; mi tarea ha sido terminada para siempre.
Preserve cayó pesadamente, apagándose frente al humano que levantó el cuerpo
de Preserve y comprobó que este ya era como una piedra, algo sin vida y sin
consciencia. Aquella noche decidió dormir aún dentro de las instalaciones y a la
mañana siguiente decidió salir al exterior, cumpliendo la misión de Preserve; no
sabía qué había afuera o si viviría mucho más, pero quedarse era abandonarse a la
muerte, así que se preparó y, antes de partir, agradeció a Preserve y se aventuró al
exterior para posiblemente no volver nunca más.